Físico e Ingeniero Aeroespacial en NASA • Johnson Space Center
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Cientos de meteoritos llegan a la NASA desde la Antártida

Casi 570 meteoritos recogidos en la Antártida acaban de llegar al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston. Han sido recibidos en la División que posee este centro para la conservación de materiales de origen extraterrestre.

Casi 570 meteoritos recogidos en la Antártida acaban de hacer su llegada al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston. En concreto, han sido recibidos en la División que posee este centro para la conservación y distribución de especímenes materiales de origen extraterrestre (la Astromaterial Research and Exploration Science Division), donde las muestras serán propiamente clasificadas, preservadas, y muchas distribuidas a distintos laboratorios en el mundo que lo soliciten.

La División de astromateriales en el centro espacial de Houston acoge -y se encarga también de gestionar su distribución mundial- las rocas lunares y el regolito traído por las misiones Apolo, partículas de material interplanetario recogidas en vuelos estratosféricos, muestras traídas a la Tierra por distintas misiones espaciales, y meteoritos recogidos dentro del programa Búsqueda de Meteoritos en la Antártida, o ANSMET (Antarctic Search for Meteorites).

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Las morrenas son buenas candidatas para encontrar meteoritos en la Antártida, pero hay que tener muy buen ojo para identificarlos entre miles de rocas terrestres. Fuente: NASA/Cindy Evans.

Las casi 570 muestras que llegaron el 14 de abril fueron recogidas a lo largo de dos meses de expedición y se añaden así a las más de 21.000 muestras que se han conseguido acumular desde 1976 dentro de ANSMET, y de las que 17.000 han sido compartidas con más de 500 científicos en todo el mundo.

La práctica totalidad de los meteoritos que se descubren en la Tierra se hallan en regiones desérticas debido a que ahí son más fáciles de encontrar por no haber vegetación ni muchas otras rocas, y porque en estas regiones pueden permanecer durante miles de años sin que suceda gran cosa. La Antártida es también un desierto -ya que apenas tiene precipitaciones-, y es el lugar donde se han encontrado casi el 70% de todos los meteoritos hallados en la Tierra, de ahí que la Fundación Nacional para la Ciencia en EE.UU., la NASA y la Institución Smithsonian financien su búsqueda en este continente a través del programa ANSMET desde hace 40 años.

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Un meteorito a la vista en la Antártida. Fuente: NASA/Cindy Evans.

Aunque el margen de error es bastante alto tanto al alza como a la baja, se estima que unas 100 toneladas de material extraterrestre entran en la atmósfera cada día. La inmensa mayor parte de este material está constituido por granos y partículas interplanetarias de tamaño muy pequeño, mientras que una menor parte lo constituyen fragmentos que son de tamaño visible.

Todos estos meteoritos son fragmentos de cometas, asteroides y polvo interplanetario que han sido parte de nuestro sistema solar desde que se formó; pero, de los alrededor de 63.000 meteoritos que han sido encontrados en nuestro planeta, una fracción muy pequeña está constituida también por material procedente de Marte o de la Luna.

Apenas existen unos 167 meteoritos que son en realidad fragmentos de origen marciano y unos 247 que son de origen lunar. En ocasiones, un impacto meteorítico en estos cuerpos puede hacer que desprendan material propio a velocidades suficientes como para abandonar su propio mundo y alcanzar el nuestro después de volar complejas trayectorias interplanetarias durante miles o millones de años.

En la actualidad, son unos 30 meteoritos de origen marciano y otros tantos de origen lunar los que se han encontrado en la Antártida, de los que unos 15 y 25, respectivamente, son parte de la colección de astromateriales del centro espacial de la NASA en Houston.

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Shergotita marciana encontrada en la Antártida. Fuente: NASA/ARES.

Los 570 meteoritos recién llegados habrán de ser examinados y clasificados para que su estudio posterior nos pueda seguir aportando más pistas y conocimientos acerca del proceso de formación de nuestro sistema solar, formación y evolución planetaria, petrogénesis planetaria, y para que también nos ayude en las tareas de interpretación de los datos referidos a otros cuerpos celestes que son recogidos por sondas y vehículos robóticos.

Por otra parte, algunos meteoritos presentan una química orgánica sorprendentemente compleja que apunta a una interesante química prebiótica, por lo que el estudio de estos meteoritos también podría aportar pistas o responder a algunas cuestiones sobre el origen de la vida en la Tierra. Esperamos que entre los meteoritos recién descubiertos haya auténticas joyas que permitan despejar dudas sobre todas estas cuestiones.

Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC)

Es interesante mencionar que entre los centros con los que la NASA ha compartido meteoritos para su estudio se encuentra el Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC), un centro de investigación del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y unidad científica del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC), sito en Barcelona, y dedicado a estudios de astrofísica, ciencias planetarias y cosmología. La especialización de este centro en meteoritos primitivos y de origen lunar y marciano ha hecho que la NASA lo reconociera como repositorio internacional y único repositorio en España de meteoritos antárticos, contando con alrededor de un centenar de ellos que van alternándose para su estudio.

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Una respuesta a Cientos de meteoritos llegan a la NASA desde la Antártida
  • Jaime dijo:

    Muy bueno! Gracias por la información! Realmente siempre me ha encantado el tema del espacio! Ojalá tuviera la más mínima oportunidad de trabajar con ustedes para poder ayudar y contribuir en ese grandioso trabajo de la NASA. 🙂 Saludos a todo el equipo!

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