Físico e Ingeniero Aeroespacial en NASA • Johnson Space Center
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Entrevista a Alan Bean, cuarto hombre en la Luna

Con motivo del 45 aniversario del Apollo XII, Alan Bean, piloto del módulo lunar en el Apollo XII y cuarto hombre en la Luna, habló conmigo para recordar esta misión y su trayectoria personal. Agradezco profundamente a Alan Bean la gentileza de haberme dedicado parte de su tiempo para esta entrevista, realizada el 25 de octubre de 2014.

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Capitán Alan Bean, piloto del módulo lunar del Apollo XII, cuarto hombre en la Luna y comandante de Skylab II (SL-3). Crédito: NASA.

El 19 de noviembre se cumplió el 45 aniversario de la llegada del módulo lunar Intrepid, del Apollo XII, a la Luna. En un principio, el Apollo XII fue la misión en el calendario del programa lunar de la NASA mejor posicionada para realizar el primer alunizaje si todas las misiones anteriores cumplían sus objetivos, pero alteraciones posteriores en el programa hicieron que ese hito le correspondiera al módulo lunar Eagle del Apollo XI. A partir de ahí, el principal objetivo de la misión del Apollo XII pasó a ser el de conseguir un alunizaje de precisión. A pesar de haber sido un éxito, el error en el alunizaje del Eagle había sido de algo más de 6 km. Este desempeño no era deseable si se pretendía acceder a lugares específicos de interés científico en misiones posteriores, con lo que el Apollo XII fue la misión encargada de demostrar las técnicas de navegación y de guiado que la NASA desarrolló para poder realizar alunizajes de precisión. Para ello, el módulo lunar Intrepid debía aterrizar en las proximidades del Surveyor III, una sonda que se había posado en la Luna, en el Océano de las Tormentas, en 1967. El Apollo XII cumplió con creces su objetivo al acabar alunizando a tan solo 164 metros de distancia del Surveyor III.

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Alan Bean en el Océano de las Tormentas en la Luna, noviembre de 1969. Crédito: NASA. Imágenes AS12-46-6729 y AS12-49-7286.

El Apollo XII también es recordado por el grave incidente que sucedió durante su lanzamiento a bordo del poderoso cohete lunar Saturno V. Durante su ascenso a la órbita alrededor de la Tierra desde la que el Apollo XII sería posteriormente lanzado hacia la Luna, el cohete Saturno V recibió el impacto de dos rayos pocos segundos después del despegue. El sistema eléctrico y la plataforma de navegación del módulo de mando, donde viajaban los astronautas, se vinieron abajo a la vez que se encendían todas las alarmas y luces de emergencia dentro de la nave “No sé qué ha pasado aquí, todo se ha venido abajo” informó el comandante Pete Conrad al control de la misión en Houston. La lista de anomalías que se estaban dando a bordo, y que recitó el mismo Conrad posteriormente, era interminable. En aquél momento no se conocía la causa de lo que estaba pasando y la telemetría que se recibía en tierra era incongruente, con lo que la confusión en un momento tan crítico de la misión hizo que el director de vuelo en Houston, Gerry Griffin, llegara a plantearse la posibilidad de abortar el lanzamiento. Afortunadamente, el control de la misión, gracias al papel estelar del joven controlador de vuelo John Aaron, supo finalmente lo que hacer y la situación fue resuelta progresivamente (http://goo.gl/CweZpy).

El Apollo XII fue la primera misión compuesta íntegramente por astronautas procedentes de la Marina. El comandante, Charles ‘Pete’ Conrad, era veterano de dos misiones Gemini; Richard ‘Dick’ Gordon, veterano de una misión Gemini, fue el piloto del módulo de mando, apodado Yankee Clipper; y Alan L. Bean, un novato, fue el piloto del módulo lunar. Con un alto grado de autocrítica y, aunque extrovertido, con gran capacidad para la introspección, el carácter de Alan Bean no se alineaba del todo con aquel predominante en los astronautas de su tiempo con los que convivió. A pesar de ser un extraordinario y experimentado piloto de pruebas, su forma de ser supuso que su adaptación al nuevo entorno de la NASA y al cuerpo de astronautas no le resultara fácil. El pasar de los años desde su selección en 1963 y su posterior asignación a Apollo Applications, término con el que la NASA se refería al programa de la estación espacial Skylab, hizo que las opciones de Alan de participar en un vuelo lunar se desvanecieran. Pete Conrad, sin embargo, siempre confió en él. No en vano había sido su instructor de vuelo en la base aérea de la Marina en Patuxent River, en Meryland. Pete le eligió como su piloto del módulo lunar para el Apollo XII pero su elección fue inicialmente vetada entonces por la Oficina de Operaciones de Tripulaciones de Vuelo de la NASA. El siguiente en la lista de Conrad fue otro antiguo conocido piloto de pruebas de la Marina en Patuxent, Clifton C. Williams; sin embargo, C.C. Williams murió en un accidente aéreo cuando volaba un avión supersónico de entrenamiento T-38. Después del fatídico accidente, Conrad volvió a insistir en Alan Bean y esta vez su petición fue aceptada. Años después, en 1973, Alan Bean sería también comandante de su propia misión, el Skylab II (SL-3).

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Tripulación del Apollo XII. De izquierda a derecha: Charles ‘Pete’ Conrad, comandante; Richard ‘Dick’ Gordon, piloto del módulo de mando; Alan L. Bean, piloto del módulo lunar. Crédito: NASA.

Cuando Alan Bean habla, es patente el profundo cariño y admiración que siente por su comandante y mejor amigo, Pete Conrad. Pete confió siempre en él, le guio en su adaptación dentro de la NASA, le eligió para que fuera parte de su tripulación, le enseñó, en palabras del mismo Alan Bean, “la lección más importante de mi carrera como astronauta” (http://goo.gl/VQFQQj) e influyó en él siendo el retrato en el que Alan siempre podía mirar para ser no solo un mejor profesional sino una mejor persona; y sí, también le dejó pilotar el módulo lunar en el Apollo XII. Contrariamente a lo que se pueda pensar, la tarea de pilotaje del módulo lunar era propia del comandante, no del piloto; éste último realizaba más bien funciones de ingeniero de vuelo y su puesto era denominado ‘piloto del módulo lunar’ en tanto que era el segundo de a bordo en esa nave. Como nos dice Alan Bean, “Pete era único”.

A sus 82 años, Alan Bean se dedica al arte. Lo hace a tiempo total desde que abandonó la NASA en 1981. En su estudio de su casa en Houston pinta cuadros en los que captura escenas lunares que escaparon a la cámara, escenas que viven en su imaginación y escenas que le gustaría haber vivido. Para dar textura a sus pinturas, usa un molde de bronce de la suela de una bota de su traje espacial y el martillo de geólogo que utilizó en la Luna. En sus pinturas esparce, en minúsculas cantidades, polvo lunar que extrajo del que quedó atrapado en la bandera americana, en su nombre y en el emblema de la misión que estaban cosidos a su traje espacial cuando caminó sobre la Luna, objetos que le fueron dados de recuerdo después del vuelo. Alan Bean se considera a sí mismo un ‘artista-explorador’ y es el único pintor en la historia humana que ha estado en otro mundo y que pinta paisajes de ese mundo que ha visitado. Podéis saber más de Alan Bean y ver sus cuadros en http://www.alanbean.com y en http://www.alanbeangallery.com.

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Alan Bean en su estudio. Copyright © 2008-2014 de Alan Bean. Todos los derechos reservados. Imagen autorizada por Alan Bean para su publicación en este blog.

Con motivo del 45 aniversario del Apollo XII, Alan Bean habló conmigo para recordar su trayectoria, su misión y, por supuesto, a su querido comandante y amigo Pete Conrad. Agradezco profundamente a Alan Bean la gentileza de haberme dedicado parte de su tiempo para esta entrevista, realizada el 25 de octubre de 2014.

¿Por qué quiso ser astronauta y qué sintió cuando finalmente fue elegido?

Yo era piloto, un piloto de pruebas en la Marina, pero veía que volar en el espacio era una extensión natural de volar en el aire. Quería hacer algo que requiriera valor y que supusiera un gran reto en mi profesión. La primera vez que me presenté a una selección de astronautas de la NASA, no fui elegido. Supongo que no tenía entonces las cualificaciones que buscaban pero, después de esto, trabajé con más ahínco si cabe para mejorar, mejorar mis cualificaciones y mi perfil, así que fui seleccionado en la siguiente ocasión. Cuando me seleccionaron me sentí muy entusiasmado. Pensé, ¡Dios mío!, esta es una oportunidad maravillosa para hacer algo realmente intrépido, asombroso y por lo que vale la pena el riesgo que hay que asumir; hay que asumir un riesgo para ir a la Luna. Me sentí muy feliz de pasar a ser parte de la NASA.

Una vez que consiguió convertirse en astronauta, sé que le resultó especialmente difícil adaptarse al nuevo entorno y al sistema con el que se funcionaba en la NASA. ¿Cómo consiguió superar esta situación?

Cuando empecé a trabajar en la NASA, me di cuenta, bueno, no me di cuenta muy rápido, de que el entorno era muy diferente al de un escuadrón en la Marina, que era todo lo que realmente conocía. Me pasó desapercibido todo el politiqueo que había, no se me pasaba por la imaginación esa manera de funcionar, así que ni siquiera era realmente consciente de ello. Sin embargo, más tarde, Pete Conrad, mi amigo que había sido elegido astronauta en el segundo proceso de selección y que ya había volado al espacio en dos ocasiones, empezó a ser mi mentor en este sentido, empezó a ayudarme y a intentar mostrarme qué es lo que estaba pasando, cosas de las que yo no me daba cuenta, así que debo decir que yo no conseguí entender el nuevo entorno por mí mismo. Pete se encargó de mí y me enseñó. Creo que en la vida es muy importante que encontremos, si podemos, personas con la capacidad y la voluntad de ayudarnos y enseñarnos porque muchas veces, simplemente, no sabes ciertas cosas y, además, no sabes qué es lo que no sabes, pero hay personas que están por delante de ti, que tienen más éxito que tú, que sí que saben lo que hay que saber y que te ayudarán si les importas. Pete fue esa persona para mí. Él me enseñó cómo ser más eficaz en un entorno como el de la NASA, algo por lo que siempre le estaré agradecido porque no estoy seguro de haber podido darme cuenta de todo eso yo solo.

Finalmente fue asignado a una misión, la del Apollo XII, la segunda misión de alunizaje. ¿Le habría gustado que la suya hubiera sido la primera tripulación en pisar la Luna? ¿Era eso algo que le importaba entonces?

Bueno, todo el mundo entonces quería ser el primero en pisar la Luna pero, por supuesto, todos sabíamos que no podíamos ser todos los primeros y eso era aplicable especialmente a un tipo como yo, que nunca había volado al espacio. Al principio, la misión Apollo XII estaba bien posicionada en el programa de vuelos para ser la primera misión de alunizaje pero luego todo eso cambió a consecuencia del vuelo del Apollo VIII, así que el Apollo XII pasó a ser una misión con la posibilidad de hacer un segundo intento de alunizaje [si el Apollo XI no lo conseguía]. En cualquier caso, nosotros éramos simplemente felices de poder formar parte de esta gran aventura. Éramos felices de estar donde estábamos, y si hubiéramos volado cualquier misión posterior, habríamos sido igualmente felices. Nuestros objetivos eran principalmente formar parte de un buen equipo, ser los primeros pero, esencialmente, estando contentos de estar en cualquier lugar en la asignación de vuelos.

Acerca de su vuelo en el Apollo XII, hubo un momento de enorme tensión durante el lanzamiento cuando el cohete Saturno V fue impactado por dos rayos. ¿Cómo vivió este episodio? ¿Pasó miedo?

Habíamos sido una tripulación muy buena en los entrenamientos y muy bien entrenados por la NASA, pero lo que sucedió en esta ocasión durante el lanzamiento fue algo en lo que nadie había pensado, así que cuando todas esas alarmas y luces de emergencia se encendieron, no supe qué hacer. Esto es realmente lo que me pasó por la cabeza. No tuve miedo de morir. Nunca me cruzó por la mente la posibilidad de morir. Más bien pensé acerca de qué era lo que debía hacer. Había sido muy bien entrenado pero no sabía qué hacer. Era como tu peor pesadilla, estás entrenado para hacer algo y se presenta una situación a la que no sabes cómo responder. Afortunadamente, el equipo en el control de la misión nos salvó de esta. El Saturno V seguía volando adecuadamente. Esto era lo más importante. Si le llegan a afectar los rayos, entonces habríamos tenido un desastre en nuestras manos. Los que diseñaron el Saturno V fueron capaces de hacerlo de forma que pudiera tolerar esos rayos, así que siguió ascendiendo hacia nuestra órbita. Si no lo hubiera hecho, habríamos tenido un gran problema. Después del incidente y de que el control de la misión nos indicara qué hacer, reinicializamos las pilas de combustible, volvimos a tener energía eléctrica, realineamos la plataforma de navegación e hicimos otras cosas que requerían nuestra habilidad y que supiéramos lo que estábamos haciendo. Después de esto, todo se vino a desarrollar como estaba planeado.

Hábleme de su misión. ¿Qué destacaría de la misión del Apollo XII?

Conseguimos hacer lo que habíamos planeado para este vuelo. En la Luna, sin embargo, yo apunté la cámara de televisión accidentalmente hacia el Sol, cosa que no debería haber hecho. Estoy seguro de que me dijeron que no se podía pero supongo que lo olvidé. Pensé que era como una cámara normal, en las que no hay problema en apuntarlas hacia el Sol, pero ese no fue el caso. Esta fue una decepción para mí de esta misión, no tener retransmisión de televisión por mi culpa, por apuntar la cámara al Sol. En cualquier caso, hicimos nuestro trabajo, volvimos vivos a casa e hicimos progresos en la exploración espacial: hicimos el primer alunizaje de precisión, una capacidad que teníamos que demostrar para aterrizar cerca del Surveyor, lo que permitió que misiones posteriores pudieran utilizar las técnicas que probamos nosotros para alunizar cerca de montañas, de grietas, o de cualquier otra cosa. Nos sentimos contentos de formar parte de Apollo y de hacer nuestra aportación al avance de la tecnología en la exploración espacial.

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Pete Conrad examina el Surveyor III con el módulo lunar Intrepid en el fondo a 164 metros. Océano de las Tormentas en la Luna el 20 de noviembre de 1969. Crédito: NASA. Imagen AS12-48-7133.

En contra de lo que mucha gente piensa, el piloto del módulo lunar no pilota el módulo lunar, lo pilota el comandante de la misión; sin embargo, tengo entendido que Pete Conrad le dejó pilotar la etapa de ascenso del módulo lunar. Hábleme de esto. ¿Qué maniobras ejecutó? ¿Disfrutó de poder pilotar el módulo lunar?

Aquel fue un momento muy divertido. No quise maniobrar mucho porque estábamos en nuestra trayectoria de ascenso para encontrarnos con Dick Gordon en el módulo de mando, pero lo que hice fue mover la nave a la izquierda y luego a la derecha, en la misma medida en la que la había movido hacia la izquierda inicialmente, luego la moví hacia arriba y hacia abajo, luego la giré en cabeceo hacia arriba y hacia abajo y la giré en balanceo. La maniobré un poco, no mucho, solo lo justo para sentir cómo volaba el módulo lunar, y fue muy divertido. Pero me gustaría decir dos cosas sobre esto. Una es que Pete pensó sobre esto con antelación y lo planeó para que lo pudiera hacer detrás de la Luna para que no se enteraran en el control de la misión. El detalle de que pensara en mí y que me dejara hacer esto demuestra la categoría de ser humano que era Pete. Esto demuestra el gran líder que era y la manera tan generosa en la que pensaba. Por otra parte, les contamos este hecho a todas las demás tripulaciones cuando volvimos de la Luna y ningún otro comandante en las siguientes misiones permitió que su piloto del módulo lunar volara el módulo lunar, y esto te dice aún más de Pete. No hay ninguna razón que les impidiera haber hecho lo mismo que hizo Pete, pero no lo hicieron, nunca pensaron en ello porque no eran tan buenos líderes como lo era Pete. Es así de simple. Todo esto te dice la diferencia que había entre Pete y todos los demás. También, tengo que decir que cuando volé en Skylab como comandante, quise hacer algo similar por mi tripulación, algo que fuera igual de bueno para ellos, pero nunca logré pensar en algo que fuera tan reseñable. Pete era un tipo único.

¿Siente nostalgia de Apollo?

No creo sentir nostalgia. Estoy orgulloso de haber sido parte de Apollo. Creo que fue una de las cosas más grandes que América y la especie humana han hecho para avanzar en la historia. Yo simplemente me siento afortunado cada día de haber sido parte de ello porque mucha otra gente lo podría haber hecho. Hay muchos astronautas que están mejor preparados que yo pero que no tienen esa oportunidad. Yo tuve la oportunidad de hacer todo eso, tuve la edad y la educación adecuadas, Pete Conrad tuvo que pensar que yo sería un buen piloto del módulo lunar; todo se alineó a mi favor para poder hacerlo. Siento que, y así se lo digo frecuentemente a mucha gente, yo soy el tipo con más suerte que hayan conocido, y lo creo así sinceramente. Probablemente yo sea el tipo más afortunado con el hayas hablado nunca. No siento nostalgia. Tengo un sentimiento de haber sido bendecido en mi vida. Yo no me quejo de nada nunca. Soy completamente feliz. No me oirás quejarme de nada en mi vida. He tenido más suerte de la que debería haber tenido en un centenar de vidas.

¿Cuáles cree que deberían ser los próximos pasos de la NASA en la exploración del espacio?

La NASA no va a poder ir a Marte o a la Luna con el presupuesto que recibe. La gente quiere que vayamos a Marte, que volvamos a la Luna, que visitemos un asteroide, o lo que sea, pero no nos dan el dinero para hacerlo, con lo que nada de eso va a suceder. No es diferente de la vida personal, si quieres un coche nuevo y no tienes el dinero para comprarlo, no tendrás un coche nuevo. Este es el problema que la NASA tiene ahora. Así pues, la NASA debe hacer las cosas lo mejor que pueda con lo que tiene, no caer en la frustración y seguir preparada porque llegará el día en el que vendrán a la NASA, tal como hicieron en el pasado, y dirán algo así como ‘queremos que vayáis a la Luna, que lleguéis allí en determinada fecha, y os vamos a dar el dinero para hacerlo’. Mientras tanto, nada de esto va a suceder si no te asignan el presupuesto suficiente.

Después de dejar la NASA, se ha dedicado de lleno a la pintura y me gustaría hablar acerca de esta faceta artística. ¿Por qué la pintura? ¿Qué desea transmitir a la gente con su arte?

Dejé la NASA, el mejor trabajo del mundo para mí, para contar historias acerca de la gran aventura que fue Apollo y algunas que se habrían perdido para siempre, y contarlas de una manera que inspire a futuros exploradores que vayan al espacio. Cuando futuros exploradores vayan al espacio y lean mis libros, tal vez digan ‘¿sabes?, podemos hacerlo mejor que lo que esos tipos hicieron en esas historias y en esas pinturas, podemos hacer más que ellos’. Algunas de las pinturas que hago versan sobre cosas que me gustaría haber hecho en la Luna y que no hice. Cuando otros vean esas cosas en las pinturas de Alan Bean, podrán decidir hacerlas y hacer cosas mejores. Por ejemplo, cuando vayan a la Luna podrían llevar una pelota de fútbol [americano] o de soccer y hacer algo con ella allí arriba y retransmitirlo por televisión para que la gente en la Tierra lo disfrutara; además, nosotros también lo habríamos disfrutado (risas). Nosotros nunca pensamos en su día nada de eso. Alan Shepard [Apollo XIV] golpeó una bola de golf en la Luna pero nosotros no pensamos en nada similar, así que cuando la próxima tripulación vaya a la Luna tal vez vean una pintura mía titulada ‘Are you ready for some football’ (‘¿Estás listo para algo de fútbol?’) y les inspire para llevar una pelota y lanzarse algún pase y jugar frente a la televisión en el vacío del espacio, a un sexto de gravedad, vistiendo un traje espacial, únicamente durante unos pocos minutos, claro, pero sólo porque estas son las cosas que hacemos los humanos y son cosas que a otros humanos les encantaría ver. Esta es más o menos la razón por la que pinto lo que pinto, para celebrar y recordar cosas que gustarán a los seres humanos en el futuro.

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Cuadro de Alan Bean con título ‘Are You Ready for Some Football? – If We Could Do It All Over Again’ ‘¿Estás listo para algo de fútbol? – Si pudiéramos hacerlo otra vez’. Pintura de 2004. Copyright © 2008-2014 de Alan Bean. Todos los derechos reservados. Imagen autorizada por Alan Bean para su publicación en este blog.

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Cuadro de Alan Bean con título ‘In Flight’ ‘En Vuelo’. Pintura de 1990. Copyright © 2008-2014 de Alan Bean. Todos los derechos reservados. Imagen autorizada por Alan Bean para su publicación en este blog.

Gracias Alan.

Por Eduardo García Llama

Físico e Ingeniero Aeroespacial en el Johnson Space Center de la NASA

Houston, 22 de noviembre de 2014

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Junto con Alan Bean.

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